Me sumerjo en tus ojos y te hablo de Rocanrol,
sentados sobre el colchón
entre sábanas arrugadas,
mientras me mirás como yo miraría al sol
ocultándose, luego de una tarde de resaca.
Seguir leyendoMe sumerjo en tus ojos y te hablo de Rocanrol,
sentados sobre el colchón
entre sábanas arrugadas,
mientras me mirás como yo miraría al sol
ocultándose, luego de una tarde de resaca.
Seguir leyendoNo es necesario
recordar madrugadas que ya no están.
No es necesario
traer tus ojos hasta este lugar.
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