Si un domingo furioso
de un verano cualquiera
que destile un vapor caliente y glorioso
con el sol rompiendo el asfalto
vuelvo a casa caminando por la acera.
Seguir LeyendoSi un domingo furioso
de un verano cualquiera
que destile un vapor caliente y glorioso
con el sol rompiendo el asfalto
vuelvo a casa caminando por la acera.
Seguir LeyendoEn esta fría noche de niebla
voy a vagar entre los tatuajes de tu espalda,
a besar tus manos que nunca tiemblan
y luego mecerme entre tus piernas
interminables, y ya despojadas de tu falda.
seguir leyendoCUENTO PUBLICADO EN ANTOLOGÍA LITERARIA DIGITAL N° 14 ABRIL DE 2017 DE EL NARRATORIO http://www.elnarratorio.blogspot.com.uy
Código de registro: 1701100332303
La liviana manera de percibir ese suave bienestar no llegaba a generar una sensación de placidez lo suficientemente digna como para, por lo menos, diluir la amarga sensación de dolor, mal olor y vergüenza. El calor en la piel era todo lo que necesitaba… no daba para mucho, sabía que era una especie de máscara que escondía un rostro indigno, cretino y rastrero. Pero, era todo lo que necesitaba; con esa sensación de calor generalizado soportaba todo el resto. Soportaba todo el día que todavía no había comenzado.
La resaca era dura, la memoria vengativa. Era mejor no acordarse de algunas cosas, y sería tan bueno acordarse de otras…
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Entender el lenguaje como una cárcel de la que intentamos escapar utilizando el mismo lenguaje como llave.