Contemplar como se rompe el silencio
con el sonido de tu voz
ver como lentamente empieza a amanecer
y se ilumina de a poco, suspendida en el aire,
la última frase escuchada por los dos.
SEGUIR LEYENDOContemplar como se rompe el silencio
con el sonido de tu voz
ver como lentamente empieza a amanecer
y se ilumina de a poco, suspendida en el aire,
la última frase escuchada por los dos.
SEGUIR LEYENDOCUENTO PUBLICADO EN ANTOLOGÍA LITERARIA DIGITAL N° 13 MARZO DE 2017 DE EL NARRATORIO http://www.elnarratorio.blogspot.com.uy
Código de registro: 1611189857294
Cuando leyó en la fachada de la oficina, escrito con pintura negra y trazo seguro:
“Cada vez necesito menos para colocarme.
Cada vez necesito más para preocuparme.
Es la vejez, hermano.
Es la vejez…”
tuvo la seguridad inmediata que el autor de aquel graffiti era Tridente. También supo al instante que lo había escrito hacía poco, el carácter personal del texto así lo sugería.
CUENTO PUBLICADO EN ANTOLOGÍA LITERARIA DIGITAL N° 18, AGOSTO DE 2017, DE EL NARRATORIO http://www.elnarratorio.blogspot.com.uy
Código de registro: 1708013212517
La escena que desde la pequeña plazoleta del puerto se ofrecía a quien mirara hacia la costa era calma y perturbadora. El muelle como una pequeña avenida internándose en el río marrón, luego el agua quieta que lo rodeaba y sobre éste un sol que sin muchas ganas comenzaba a subir desde el fondo del río, allí donde se marcaba el horizonte, y que teñía de un tenue rojo todo el puerto. La pequeña silueta sentada al final del muelle era casi imposible de distinguir, la única manera de advertirla era buscándola intencionalmente y prefigurándola antes de visualizarla. Así fue que, apoyando las manos en el respaldo de uno de los bancos de plaza situados alrededor del enorme árbol, y agudizando la vista, el hijo de Tridente encontró lo que buscaba. Al distinguir la silueta que se dibujaba muy pequeña al final del muelle, sonrió a desgano, movió la cabeza de un lado a otro y se dirigió hacia allí, caminando hacia el río y obligando a magnificarse a un amanecer que quería pasar desapercibido y, una vez más, no lo lograba.