En esta fría noche de niebla
voy a vagar entre los tatuajes de tu espalda,
a besar tus manos que nunca tiemblan
y luego mecerme entre tus piernas
interminables, y ya despojadas de tu falda.
Voy a sumergirme en tus ojos con ese negro delineado eterno,
que cuando miran dicen más de lo que ven,
y recorrer tus labios calientes en pleno invierno
que son la antesala de un dulce infierno,
empapado en saliva y moscatel.
Tu insomnio es todo lucidez y energía,
y es casi tan bienvenido como el mío,
sos la séptima definición de la poesía,
por eso conservo el aroma de tu café durante el día,
para encontrarte de noche y flotar a orillas del río.
Y recorrer con vos las azules madrugadas frías,
haciendo de esta ciudad oscura nuestro mar y nuestro puerto,
y hablar con vos de Rocanrol, de autos clásicos y de Poesía
y no parar hasta que nos queme la piel la luz del día,
para sólo entonces refugiarnos, antes de caernos muertos.
Y así, dedicarnos a orbitar juntos y flotar,
mezclados, sincronizados, translúcidos y a la deriva,
acompasados a los latidos de tu sien, fundiéndonos sin respirar,
para reconstituirnos y, exhaustos, nuevamente corroborar
que tus tatuajes no se borran con saliva.
Código de registro: 2109199297081