De este lado de la verja
a la noche seguimos
prendiendo fuego las cortinas.
A la mañana
los niños llenan las paredes
con graffitis obscenos
y nos despiertan exaltados
con los petardos
que encienden al mediodía.
Las mascotas se esconden
debajo de la mesa y aúllan
y comen a la tarde,
sin esperar aprobación,
lo que queda olvidado
fuera de la heladera.
Y nosotros arrastramos nuestra resaca
y votamos en contra
siempre en contra
de la derecha y de la izquierda
y libramos una revolución
con la Poesía y el Rocanrol como estandarte.
Mientras del otro lado de la verja
las ovejas bienpensantes
berrean al son monótono
de la estúpida majada influenciable.
número de registro: 1909201976192