Hay una cerveza esperándote
en una barra en la que no estás
mientras tu estúpida tarde
se desintegra así sin más.
Hay una chica que baila sola en el medio de la pista
un Rocanrol que no para de estallar
con los ojos en blanco y el vaso medio vacío
esperando el amanecer para despegar.
Ahora que tu tribu devino en familia,
y tu nueva perspectiva la dicta tu televisor,
tus vuelos son todos rasantes y a escondidas,
ya no corres el riesgo de que tus alas se quemen con el sol.
Esa batalla que librabas
hace no tanto tiempo atrás
la seguimos sosteniendo unos cuantos
que no paramos de gritar.
Todos tenemos cicatrices
y algunos ya casi no pueden pensar
pero la dignidad es algo
que no estamos dispuestos a negociar.
Morir con el cigarro entre los labios
y un vaso a medio llenar
con la voz ronca de maldecir
y los pies alegres de tanto bailar.
Y mientras tanto vivir cada tarde
como si fuera la última
como si no hubiera más llaves
que abran la entrada a una nueva noche
como si se incendiaran todos los puentes
como si estallaran todos los coches
y nos quedáramos de repente
con la instantaneidad como única opción
con la legitimación de lo efímero
y la pérdida de la noción de progresión
siendo absolutamente instintivos
y flotando en un libre y continuo momento
sin fin ni eternidad, sin prejuicios,
sin futuro ni cielo… sin tormento.
Código de registro: 1903230384256
Código de registro: 1903230384256