Somos un problema no resuelto
la espuma en el fondo del vaso
las ganas de navegar de un barco amarrado
el desorden después de la fiesta
el llanto del marinero que no se ve
mientras se hunde luego de haber resbalado.
Somos el sepulturero que se frota las manos
deja la pala apoyada contra una lápida amiga
y luego escupe hacia un costado
para armar entonces con paciencia un cigarro
mientras la viuda y los niños lloran
a los pies del padre enterrado.
Somos todo lo que nunca quisieras
que tus hijos sean cuando te hayas marchado
somos un azul intenso en un mundo gris pálido
somos partículas flotando
desordenadas, caóticas y destellantes,
libres en medio del caos.
Somos el susurro que queda
después que el bar ha cerrado,
somos el tintineo que apenas se oye
producido por el chocar de los vasos
que descansan boca abajo
después de haber sido lavados.
Somos aquella frase que escuchaste una noche
al final del verano, cuando junto al calor
se iba tu adolescencia,
y que nunca pudiste olvidar.
Aquella que no te dejó dormir, y que nunca supiste
quien la había pronunciado.
Somos un ejército de perdedores
que persiste en la embestida
con la firme convicción de saber
como si en eso se nos fuera la vida
que las derrotas te harán crecer
y que las armas que te darán la próxima guerra
son las mismas que aprendes a usar
en la última batalla perdida.
Código de registro: 1901119613138