POLIZÓN
Sentado en el piso
a un costado del andén
con las botas llenas de polvo
y mil libros por leer,
llevo tu sonrisa a cuestas
y en el próximo pueblo me tatuaré
tu nombre viajando
y eternizado en mi piel.
Esperando con la armónica
en el bolsillo del vaquero
para saltar al último vagón
del próximo tren.
PEQUEÑA CALMA
El movimiento lento
y el crujir de las maderas
el vagón meciéndose,
el olor a resina
y la pequeña calma pasajera.
Aprieto un cigarro entre los dientes
y espero el próximo sacudón
mientras el tren de carga avanza
lento y decidido
atravesando la noche, hiriente… dulzón.
Espero con el cigarro apagado
mientras el vagón recorre la ladera
sé que aún no lo voy a prender
saco la armónica del bolsillo
y disfruto la espera.
UN PAR DE TRAGOS
Tal vez un par de tragos
me vendrían muy bien
y luego entredormirme
y recordar el último amanecer,
saliendo del bar
empapados de Rocanrol
y lo suficientemente borrachos
como para ignorar el dolor.
Y la promesa, luego de refugiarnos
en el tren dormido sobre las vías,
con tus piernas desnudas como testigo
sellando el pacto con un último trago
al Jack Daniel´s y un cigarro compartido:
“cuando llegue al próximo pueblo
me tatuaré
tu nombre viajando
sobre las vías del tren”
DESTINO
La frenada larga y ruidosa
con las vías rechinando otra vez
el sonido fuerte y la certeza
al despertarme y ver
que el sol ya está encendido nuevamente
y que el destino de hoy
acaba de aparecer.
Me cuelgo el bolso al hombro
y dejo la botella vacía
durmiendo sobre el piso del vagón
bajo de un salto antes
de que el tren pare en la estación
y comienzo a caminar hacia el pueblo
donde ya estuve en otra ocasión.
Conozco un salón de tatuajes
que está detrás de una barbería,
antes era un fumadero de opio,
aún conserva las pipas en sus vitrinas.
Tengo un par de cuentas pendientes,
dos o tres lugares adonde dormir,
unos amigos de una banda de Rock
y una promesa que cumplir.
Código de registro: 1804026438552