Hay tranquilidad
y belleza eterna
en tus pestañas
detrás siempre acecha
un grito de rebelión
Un grito roto
en medio de la noche
sirenas chillan
y luego el silencio
vacío absoluto
En medio del mar
un barco lucha contra
la cruel tempestad
En mi vaso el hielo
es testigo de otra
Son brasas rojas
flotando en la noche
tus ojos calmos
incandescentes luces
luciérnagas eternas
La noche ruge
y caigo en sus fauces
eterno viaje
dulce descenso sin fin
destruido por el sol
Un laberinto
en cuyo centro duerme
el Minotauro
sufre su pesadilla
sueña la inmensidad
Busco mareas
surcando océanos
Mares eternos
inmortalizados en
tu espalda tatuada
Desde aquella
cantina de frontera
hago mis Tankas
mirando el desierto
y tomando el mezcal
Estalla el sol
y tu mirada busca
refugio y paz
en mi cuarto encuentras
frío y oscuridad
Muere el día
y la ciudad despierta
al atardecer
ya se oyen, tímidos,
los primeros disparos
Código de registro: 1705222392993